La experiencia no es lo que te sucede, sino lo que haces con lo que te sucede (Aldous Huxley)
Muere Gadafi, el mismo día ETA anuncia el cese definitivo de su actividad armada. Merkel y Sarkozy negocian el segundo rescate de Grecia con una quita del 50%; la UE da a la gran banca un plazo de nueve meses para recapitalizarse y Europa contiene la respiración.
Ayer también conocimos que Amy Winehouse murió por una intoxicación etílica, algo que a muchos fans ha sobrepuesto al entender que no se suicidó, que definitivamente no quiso quitarse la vida después de ‘disfrutarla’ en soledad. No fue así, simplemente se pasó con el alcohol; quintuplicó el límite legal para conducir. Le puede pasar a cualquiera… (puntos suspensivos).
En el juicio de Marta del Castillo los acusados siguen jugando con la justicia, con el dolor de los padres, con la raza humana; muere Simoncelli en una carrera de motos, la lluvia amenaza de nuevo a Cataluña y no hay forma de encontrar una buena noticia en esta sociedad. Habrá que buscar en otra… ¡que me traigan otra sociedad! Que diría Groucho Marx.
Uno se pregunta: ¿cómo? ¿Por qué? ¿Para qué? Tantas preguntas, tan pocas respuestas… muchas canciones repetidas, demasiados poemas solitarios; la gente no escucha, las personas cada vez leen menos. Habrá que volver a ver la película ‘En busca de la felicidad’. Menos mal que Manolo García acaba de sacar un nuevo disco; qué detalle, ahora que acabo de ‘celebrar’ mi cumpleaños. Si pudiera abrazarle por las canciones que me han apoyado tantos años… si pudiera cruzarme con él, saludarle, simplemente darle las gracias.
Y la vida seguirá, como siguen las cosas que no tienen mucho sentido. Lo decía Sabina, lo dirá cualquier persona con dos dedos de frente; lo dirá la pareja, el amigo, cualquier directivo que un día se enfrente a una carta de despido. Porque la vida son altos y bajos (torres más altas han caído, me explicó con acierto un gran amigo antes del 2001), y uno está hoy en Barcelona y mañana en Madrid… y sin saber qué hace ahí, sin saber el por qué, termina por entender que su destino es ése, aceptarlo y seguir adelante. ‘La vida’ me devolvió a Barcelona, yo quise marcharme; hoy quisiera volver a marcharme, pero sigo aquí. Por lo visto firme un contrato de permanencia, no sé exactamente dónde, ni cuándo ni a quién; pero parece ser mi destino. Si Peter Pan viene a buscarme una noche azul, que por favor apague la luz, pedía Ismael Serrano en una canción.
Donde habita el olvido se está mejor cuando la vida se te va en un suspiro. La experiencia no es lo que te sucede, sino lo que haces con lo que te sucede (Aldous Huxley).
http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario...a-en-un-suspiro
Etiquetas: Diario Siglo XXI, sociedad
Recuerdo la tranquilidad y absoluta indiferencia hacía los acontecimientos cuando hace apenas tres años alguien me decía ‘Ara toca això’ y mantenía la sonrisa de felicidad que le caracterizaba.
Ahora toca esto, pienso también yo. Los años van pasando y las circunstancias van repitiéndose con personas nuevas y momentos diferentes. Y mi filosofía de vida se va amoldando a la realidad del día a día, y sonrío incluso a los problemas y las diferencias que van surgiendo, en una semana que podría calificar como la peor del año pero he decidido que será la antesala de una de las mejores semanas de mi vida.
Etiquetas: Diario, Reflexiones
El claro ejemplo de que una retirada a tiempo es una victoria.
En los últimos días se ha hablado del insólito caso de Javi Poves, un jugador de fútbol que debutó en la Liga a los 24 años para retirarse pocos meses después. No ha sido por culpa de las lesiones, sino porque no se siente parte de la estructura actual del mundo del fútbol profesional.
Mientras algunas personas aplauden su ejercicio de coherencia, otros critican la reflexión rebelde y pública en los medios de comunicación. No debe ser, a buen seguro, el único jugador que opine de forma similar pero sí el primero que ha decidido contarlo, parar ese mundo para bajarse y probar suerte en otro mejor para él. Los demás jugadores millonarios resuelven sus problemas de conciencia con donativos sinceros, actos benéficos, fotografías y autógrafos para niños.
Siempre he escuchado esa frase que el dinero no cambia a las personas sino que potencia lo que hay dentro de ellas. Sin duda, Javi Poves debe ser uno de esos jóvenes comprometidos con los problemas de la sociedad que tanta falta hacen hoy en día. Su ejemplo ha abierto un camino que deberían seguir aquellas personas que cada día vuelven a su casa sin sentirse satisfechas por el trabajo realizado, al margen del beneficio económico y la necesidad del mismo para pagar las facturas, con la excusa de que la vida está montada así.
Otra frase de esas que te acompañan toda la vida, también anónima, dice que con el dinero se puede comprar la cama, pero no el sueño, la comida pero no el apetito. Es cierto, porque en realidad la felicidad no está mucho más allá de esos ojos que te miran con ternura, las manos que regalan las caricias cuando te hacen falta o esa voz que se interesa por tus inquietudes de forma sincera y desinteresada. Todo lo demás es una felicidad efímera, una mera cuestión de épocas marcadas por la edad y sus caprichos.
Algunas personas empeñan su vida creyendo que pueden conseguir todo sin más esfuerzo que el dinero. El resto acostumbra a relacionar el amor, de forma inexorable, como única vía posible para obtener esa felicidad. Que cada uno reflexione y encuentre sus propias conclusiones, para tomar después las decisiones oportunas. Desde aquí felicito al ya ex jugador de fútbol, porque mantener la coherencia entre los pensamientos y los actos no es tarea fácil, sobre todo con 24 años y una vida económica plácida por delante.
http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/73551/el-dinero-y-la-felicidad
Etiquetas: Diario Siglo XXI, sociedad
Rajoy se enroca, ejecuta a Francisco Camps por la vía amistosa y espera el siguiente movimiento de Rubalcaba.
Tiene suerte Francisco Camps de ser español porque en China ya lo habrían ejecutado, como hicieron ayer por cargos similares a los suyos con dos altos ex funcionarios, de forma literal y no solo políticamente. Pero España es un país especial no sé, diferente. Aquí se maltrata al ciudadano hasta que su voto es necesario, para engañarlo después reservándose la opción de cambiar de principios y hasta de partido político si resulta imprescindible para mantenerse en el poder y brindar con Moët & Chandon mientras se protege a toda costa a los políticos corruptos.
El ya ex presidente de la Comunidad Valenciana ha declarado que se va sacrificándose por el PP y por España, como el que deja a su pareja diciéndole que desea su felicidad pero explicando que el problema no es él. Algunas personas, incrédulas ante una dimisión que ha llegado después de dos años de espera, fantaseaban ya con la posibilidad de que la sentencia por los delitos que se le imputan resulte ser, por ejemplo, limpiar las calles de Valencia en chándal y zapatillas, sin derecho a protección solar.
Pero como la realidad acostumbra a ser más aplastante que la lógica son pocos los que dudan que Camps haya dejado la presidencia sin un pacto que le garantice una previsible cartera de ministro en el futuro. Rajoy, con la ayuda de Federico Trillo, ha conseguido su dimisión en cinco días y ha quedado en evidencia después de haber apoyado de forma incondicional al presidente valenciano durante todo este tiempo. Ahora, dicen, este movimiento de la derecha se ha realizado para reforzarles y en los medios de comunicación ya se plantean encuestas sobre la transparencia del PP… ¿Hasta qué punto este movimiento ha sido un ejercicio de transparencia cuando se ha producido hoy una muerte política que se venía reclamando desde hace dos años?
El precio del poder le ha costado en trajes a Camps y el PP nada más y nada menos que 14.000 euros, lo que para un ciudadano de a pie es una cantidad considerable pero para un político es calderilla. ¿Qué ocurrirá ahora con el resto del entramado Gürtel? El líder del PP tiene todavía mucho trabajo por delante antes de llegar a la Moncloa, deberá decidir si seguir cortando cabezas o esconder la suya bajo tierra si Rubalcaba consigue dar la vuelta a las encuestas en las próximas elecciones.
Ayer dejo el poder ese hombre de la sonrisa permanente, que no la perdió ni siquiera para despedirse ni tampoco esa costumbre de controlar todo a su antojo, pues se encargó con total precisión de que su ejecución política fuera retransmitida tan solo en diferido. Quién sabe, tal vez se creía tan importante como Murdoch y esperaba que algún cómico le agrediera en directo con una caja de costura, o peor aún, con un chiste fácil que hubiera podido ruborizarle en público.
Por cierto, tengo una última hora de primera mano. He estado hablando con uno de los toros con los que lidiará José Tomás en su próxima reaparición el domingo en la Plaza de Toros de Valencia, y me confirma que se ha cancelado lo que se venía rumoreando en los mentideros, donde se aseguraba que Camps, como buen español, quería dar la bienvenida al diestro vestido con un traje de luces. Finalmente ha cambiado de planes porque no encuentra el ticket de compra.
http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/73043/la-ejecucion-de-camps-en-diferido
Etiquetas: Diario Siglo XXI, política
“Algunos se enfadan con los bancos porque antes les daban lo que pedían.” (Fernando Savater)
Cada día, puntual y de forma insistente, muchas personas reciben una llamada que les recuerda la deuda que tienen con su banco. Les apremian al pago, se les explica las consecuencias de persistir en su situación -a veces encontrar una solución es una mera cuestión de actitud- y la conversación termina con un acuerdo o con otra soga más al cuello.
¿De quién es la culpa, del deudor o del banco? ¿Qué fue antes, el huevo o la gallina?
La palabra y opinión de unos contra la documentación de otros. No hay mucho más, salvo excepciones que confirman la regla de oro: el que pide tiene que pagar, pueda hacerlo o no. En otro contexto, hay gente que por esa misma regla recibe palizas callejeras o se ha encontrado cabezas de caballo en su cama, pero la banca actúa de forma más pacífica a la par que efectiva, pero peor vista: desgasta poco a poco, con la violencia de los números rojos y el pánico al interés de demora. Como reza el dicho popular, la banca –casi- siempre gana.
Hay quién no se explica la poca consideración de los bancos con esas personas que en tiempos de bonanza empeñaban el oro de los huevos de sus gallinas, y tiempo después han resultado estar podridos. Esas personas se enfadan ahora con esas entidades bancarias que en su momento resolvían sus problemas y ahora han dejado de hacerlo debido a la morosidad. Hay quién no se explica porqué hay personas que, agradecidas en su momento, buscan y no encuentran soluciones a su situación actual mientras que otras, con el poder en la mano, se solidarizan al mismo tiempo que ejecutan el embargo de sus vidas sin ningún pudor.
En los últimos días se escuchó decir a José Bono en el Congreso que estaba hasta los huevos, a propósito de la moción del PP sobre la morosidad, luego añadió estar trastornado. Hay quién no comprende tanto nivel estupidez y cinismo, condición indispensable de la raza humana. Quizás, y solo quizás, el problema sea de todas y cada una de las partes, y la solución al final resulta ser casi siempre la misma: comunicación, negociación y entendimiento.
http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/72874/la-gallina-de-los-huevos-podridos
Etiquetas: Diario Siglo XXI, sociedad
“Si conociéramos el último porqué de las cosas, tendríamos compasión hasta de las estrellas.” Graham Greene.
Es época de rebajas, los probadores de las tiendas de ropa tienen colas de espera más largas que en las oficina de desempleo. Hace calor, demasiada para perdonar la primera de varias cervezas a la sombra de una terraza, viendo el ir y venir de la gente. Estamos en época de crisis, pero solo en la hora del telediario, la lectura rápida de los titulares del periódico o al pie de una barra de bar.
En una de las calles más comerciales de Barcelona las aceras se han quedado pequeñas. Caminan personas con la vista puesta en los escaparates, en el teléfono móvil, en algún remordimiento de conciencia plasmado en sus miradas. Muchas de esas personas saben a dónde van, otras se tienen que conformar con saber de dónde vienen y sobrevivir con ello.
De repente una mujer, mezclada entre la gente, pregunta a unos y a otros a su paso: “¿Me puede ayudar para comprar un bocadillo?” – solicita con cierto apuro y evidente necesidad. No es indigente ni alcohólica en busca de unas monedas para comprar un cartón de vino, su apariencia es muy digna y aseada en la humildad de su vestuario. Tiene alrededor de 60 años y es pensionista; cobra poco más de 300 euros de una pensión no contributiva porque años atrás era ama de casa, cuando las mujeres no debían trabajar, y ahora tiene que pagar 200 euros por una habitación en la soledad y las afueras de la gran ciudad, sin familia.
Es el drama cotidiano de cada vez más personas, que no solo no llegan a final de mes sino que son incapaces de estirar su paga más allá de la primera semana. Pero el otro drama no es ya el económico, sin duda el más importante, sino el humano. Observé a esa mujer cómo preguntaba hasta a diez personas y nadie, no solo no la ayudaron, se molestó en detener su prisa para al menos escucharla: algunas de esas personas seguían mirando a los escaparates disimulando y evitando el compromiso, otros siguieron mirando su móvil y otros, lo más sinceros, mostraron abiertamente su absoluta indiferencia por esa mujer sentándose en una terraza uno metros más adelante, mientras se encendían un cigarrillo y esperaban su cerveza fría para saciar el calor.
Entonces recordé el sentimiento de compasión que existe entre las personas que son fumadoras. Es habitual, o lo era hasta no hace mucho tiempo, que si una persona se quedaba sin tabaco podía pedir tranquilamente un cigarro a cualquier desconocido que se encontrase por la calle, que si era fumador casi con toda seguridad iba a ofrecérselo sin mayor inconveniente. He conocido amigos que del apuro hicieron afición y comenzaron a rellenar sus cajetillas de tabaco vacía a costa de la compasión de los demás. Poco después esto se hizo extensible a las personas que decían que habían dejado de fumar, cuando en realidad simplemente habían dejado de comprar tabaco.
Explico esto porque me ha parecido curioso cómo se gestiona la compasión según las necesidades. Aunque estadísticamente creo que es mayor la necesidad de alimentarse que la de fumar, parece que no existe la misma compasión entre las personas que suelen comer a diario. Quizás la pobre mujer tuvo mala suerte y ninguna de esas personas fumaba, o tal vez la mala suerte es de aquellas personas que no sienten compasión alguna ni conocen todavía las vueltas que da la vida.
http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/72631/compasion
Etiquetas: Diario, Diario Siglo XXI, sociedad
El título de la columna es un engaño, leer el contenido es solo responsabilidad tuya.
“La vida es aquello que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes” (John Lennon).
Nunca fue costumbre, tampoco ahora está de moda profundizar en el abismo de la ansiedad sino mantenerse, haciendo equilibrios, en la incoherente e hipócrita realidad de la ignorancia. Lo normal suele aceptarse como lo menos raro, con excepciones, y tachar un día más en el calendario es una proeza inconmensurable que pocas personas ya pueden permitirse sin consecuencia alguna.
No sobrevivimos en un mundo, ni tampoco somos el país, donde la generosidad sea la diario portada en los periódicos sino más bien todo lo contrario. Para destacar hay que perder la vergüenza, la dignidad, venderse a cambio de cuatro monedas de oro o una fotografía, moverse entre la mentira y la adversidad; vaya, lo que viene a ser hacerse político o tertuliano de televisión, a gusto y semejanza, o posibilidad de cada cuál.
Si algo se aprende en la vida es a aceptar las despedidas; mal, por supuesto. La experiencia me enseñó que primero está la amistad y a continuación llega el sexo; después, la pareja sin entendimiento. Es difícil encontrar personas que saben lo que quieren, pero todavía es más complicado que las personas que lo saben sean sinceras y, por supuesto, ofrezcan el mismo plan de vida que piden y ansían en los demás.
La vida, que decía John Lennon, es aquello que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes. Estoy completamente de acuerdo. La vida te lleva de una amistad mala a una mejor para después no saber apreciarla, y aprender de esa experiencia años después, cuando nadie te valora a ti; de una pareja mejor a otra peor, para convertirte poco tiempo después en la peor pareja posible la siguiente que vas a tener; de un buen compañero de trabajo al mismo que poco tiempo después, conociéndole mejor, seguirá manteniendo firme sus argumentos pero cambiará su discurso para seguir diciendo lo mismo, de manera que todo el mundo seguirá fingiendo entenderle, menos tú.
A diferencia de lo que a menudo solemos pensar, las despedidas nos enseñan más de lo que habíamos aprendido en esa ausencia que constantemente rodea a las personas que tratan de decir algo, pero nadie les escucha con verdadero interés ni atención: para decir adiós no hace falta llorar ni emocionarse, ni siquiera fingirlo, porque es suficiente con dos besos fríos en la mejilla, un abrazo rápido –si no se puede evitar- o un simple ‘como te iba diciendo, todo esto es muy sencillo…’ que desviará la atención a terceras personas que ignorarán tu presencia con la misma facilidad que te invitaban a una cerveza días atrás.
El problema de las despedidas siempre ha sido ponerse de acuerdo. Dos personas puedes tener muchas ganas de darse la mano para no volver a verse más, pero ninguna dará el primer paso que le comprometa a ello, a veces por la propia incapacidad de la anticipación o, en otras ocasiones, por esa inexistente e incoherente razón que dé lugar a ello, pero que resultará siendo definitiva.
Hay despedidas tristes y otras más alegres, pero algunas son del todo inclasificables: ¿Cómo se comprende, por ejemplo, una despedida de amor por falta de sexo? ¿Y las despedidas de buen sexo continuado que no se materializan en una relación de pareja estable? Por no hablar de las relaciones de amistad, que nacen y desaparecen sin crecer en absoluto por aquello de la ley del mínimo esfuerzo. Pocas personas saben lo que quieren, aunque todos partícipes del cuento, tarde o temprano, como víctimas y también como culpables de ello.
Hay dos momentos en la vida que marcan un antes y después a casi cualquier persona en algún momento de su existencia: el primero es cuando eres pequeño e inocente, ajeno a la desdicha e inclemencias de tu futuro, donde a veces sonríes con el convencimiento de ser el centro de atención y otras veces lloras por la necesidad de cariño; te agarras al primer brazo que tienes a mano y ejerces una fuerza superior a la que, aparentemente, tu cuerpo puede realizar. Ese otro momento en la vida, es justo cuando otro niño se agarra a tu brazo y su fuerza te recuerda a ti.
Lo siento, pero no tengo el manual para cambiar nuestra existencia ni la imaginación suficiente para descubrir el futuro más próximo. Hace unas horas se marchó a su país otra de esas amigas de las que seguramente no volveré a saber nada… aunque tal vez en esta ocasión me equivoque, pero con un poco de suerte tendré razón.
¡Auf Widersehen!
http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/72404/manual-practico-para-cambiar-nuestra-existencia
Etiquetas: Diario, pensamientos, Reflexiones
Entradas más recientes Entradas antiguas Inicio
